Las Comadres de la Presa de San Renovato

La historia se desarrolla en las inmediaciones de la actual Presa de San Renovato, también conocida como la presa chica y situada en la parte alta de la Presa de la Olla.

Según una versión documentada por la Universidad de Guanajuato, dos comadres acostumbraban madrugar para ir por agua a la presa. Cada una llevaba su olla de barro para transportar el agua hasta su casa.

Un día, una de ellas dejó caer accidentalmente su olla y esta se rompió. Al quedarse sin recipiente, le pidió a su comadre que le prestara la olla que llevaba. La otra se negó.

La negativa provocó una fuerte discusión. Los insultos dieron paso a empujones y golpes y, durante el forcejeo, ambas perdieron el equilibrio y cayeron al agua de la presa, donde murieron ahogadas.

La leyenda cuenta que, como castigo por su envidia y mal comportamiento, una fue convertida en serpiente y la otra en cocodrilo. De acuerdo con la tradición, durante algún tiempo se decía que estos animales podían verse por los alrededores de la presa.

🗿 ¿Y las esculturas?

En la parte baja de la cortina de la Presa de San Renovato existen dos figuras que representan precisamente a una serpiente y un cocodrilo. Son conocidas popularmente como las esculturas de Las Comadres y mantienen viva la leyenda. Una investigación de la Universidad de Guanajuato señala que fueron realizadas con técnica de rocalla y que probablemente corresponden a una renovación del área durante el primer tercio del siglo XX.

Aquí hay una pequeña discrepancia interesante: algunas narraciones populares atribuyen las figuras al siglo XVIII y las relacionan con Miguel Hidalgo, mientras que la investigación de la Universidad de Guanajuato sitúa su realización probablemente mucho después. Por eso, para GuanajuatoVirtual recomiendo no afirmar como hecho histórico que Miguel Hidalgo las mandó construir.

También existe otra versión de la leyenda de Las Comadres, recopilada por la Secretaría de Turismo de Guanajuato, en la que las protagonistas se enamoran del mismo hombre y finalmente son convertidas en ranas y petrificadas. Esa historia está vinculada a las peñas de la Bufa y no es exactamente la misma narración de la Presa de San Renovato.