
La Calle del Padre Belaunzarán —también escrita frecuentemente como Belauzarán— es una de las vialidades históricas más importantes y singulares de Guanajuato Capital. Más que una calle tradicional, representa una etapa clave en la transformación urbana de la ciudad durante el siglo XX, cuando Guanajuato comenzó a adaptarse al crecimiento vehicular sin perder su carácter histórico.
Actualmente conecta zonas como Pastita, Embajadoras y el centro histórico, y forma parte del sistema de vialidades asociado a las famosas calles subterráneas de Guanajuato.
Ubicación y recorrido
La calle se desarrolla sobre una parte del antiguo cauce del río Guanajuato.
Su recorrido inicia aproximadamente en la zona del Puertecito y el acceso al Túnel Ponciano Aguilar, avanzando hacia el centro histórico hasta llegar al entorno del Jardín Primero Ligero y el Teatro Cervantes.
Aunque parte del trayecto permanece abierto al cielo, históricamente se considera vinculada al concepto de la calle subterránea de Guanajuato por su origen hidráulico.
¿Por qué se construyó?
El problema del río y el crecimiento urbano
Durante gran parte de la historia de Guanajuato, el río atravesaba directamente la ciudad.
Esto generó durante décadas diversos problemas:
- Inundaciones recurrentes.
- Malos olores.
- Problemas sanitarios.
- Limitaciones para el tránsito.
- Congestión urbana.
Para mediados del siglo XX, Guanajuato había comenzado a crecer y ya no podía sostener una sola vía principal entre el centro, Pastita y la Presa de la Olla.
Como solución, el gobierno decidió embovedar el río en varios tramos y aprovechar la superficie para crear nuevas vialidades. La Calle del Padre Belaunzarán fue una de las primeras obras de este tipo y abrió el camino para el posterior desarrollo del sistema subterráneo que hoy distingue a la ciudad.
Inauguración
La obra fue inaugurada oficialmente el 16 de septiembre de 1951.
El acto contó con la participación del entonces presidente de México Miguel Alemán Valdés y del gobernador del estado José Aguilar y Maya.
Previamente, el 31 de julio de 1951, durante el tradicional Día de la Cueva, se realizó una apertura simbólica de la nueva vialidad en la entonces Plaza de San Pedro (actual Plaza Allende).
¿Quién fue el Padre Belaunzarán?
La calle recibió su nombre en honor a José María de Jesús Belaunzarán y Ureña.
Según la tradición histórica local, durante noviembre de 1810, después de la toma de la Alhóndiga por el ejército insurgente, las tropas realistas encabezadas por Félix María Calleja y Manuel de Flon avanzaban hacia Guanajuato con intención de ejecutar represalias severas contra la población.
La tradición señala que el padre Belaunzarán intervino personalmente para pedir que se evitara una masacre de civiles y logró convencer a los mandos militares de moderar la respuesta. Por este acto, la ciudad decidió honrar su memoria dando su nombre a una de sus calles más representativas.
Arquitectura y carácter urbano
Una de las características más particulares de esta calle es su apariencia.
La vialidad está rodeada por:
- Muros altos de piedra y mampostería.
- Tramos parcialmente cubiertos.
- Puentes urbanos.
- Escalinatas y conexiones peatonales.
- Integración con el sistema histórico de túneles.
Muchos visitantes describen la experiencia de recorrerla como caminar entre estructuras que recuerdan antiguas ciudades europeas.
Importancia para Guanajuato
La Calle del Padre Belaunzarán fue una obra decisiva porque:
- Ayudó a resolver problemas históricos de movilidad.
- Redujo el impacto de las inundaciones.
- Sentó las bases del sistema de calles subterráneas.
- Permitió expandir la conexión entre barrios históricos.
Hoy sigue siendo una de las rutas urbanas más utilizadas de Guanajuato Capital.
Curiosidades
- Fue inaugurada en 1951.
- Se construyó sobre parte del antiguo río Guanajuato.
- Forma parte del origen del sistema de calles subterráneas de la ciudad.
- Conecta zonas tradicionales como Pastita y Embajadoras con el centro histórico.
- Es una de las vialidades más distintivas del paisaje urbano guanajuatense.
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La Calle del Padre Belaunzarán es una de las obras urbanas más importantes en la historia moderna de Guanajuato Capital. Inaugurada en 1951 sobre el antiguo cauce del río Guanajuato, esta vialidad transformó la movilidad de la ciudad y marcó el inicio del desarrollo de sus famosas calles subterráneas. Su nombre honra al sacerdote José María de Jesús Belaunzarán, recordado por intervenir para proteger a la población durante los acontecimientos de 1810. Rodeada por muros de piedra y conectando barrios tradicionales con el centro histórico, esta calle representa el equilibrio entre historia, ingeniería y el carácter único que distingue a Guanajuato en el mundo.


