Compañía Antonio Gades

España
Para Antonio Gades, Carmen personifica la lucha de la mujer por su libertad frente a las convenciones sociales. Cuando la obra se concibió en 1837, supuso un escándalo para una época que ni siquiera vislumbraba la emancipación femenina. Bajo esta premisa, Gades y el cineasta Carlos Saura, rescataron el mito de la mirada extranjera para devolverle su verdadera identidad española, alejándose de estereotipos y retratando a una mujer que se entrega sin reservas, pero que jamás traiciona su esencia.
La claridad en la exposición de la historia es un sello inconfundible de Gades. La transición entre las escenas nos ofrece guiños al cine que tienen la firma de Saura, ayudando al espectador a pasar de una emoción a otra de forma vertiginosa, pero orgánica. Hoy, en contraposición al mito masculino español por excelencia, Don Juan, Carmen representa en el mundo a la mujer española. Esta pieza es un manifiesto de soberanía de la Compañía Antonio Gades, donde la danza se convierte en el grito de una liberación necesaria.


